Cinco alimentos que inflaman el vientre

Muchas personas suelen padecer de inflamación en el vientre con frecuencia. Se trata de un problema que puede tener múltiples causas, desde alteraciones menstruales en el caso de las mujeres hasta trastornos gastrointestinales e inflamación muscular. Sin embargo, la mayoría de las veces la causa de la inflamación del vientre obedece a una razón mucho más simple y que se relaciona con la alimentación. De hecho, ¿sabías que existen algunos alimentos que pueden inflamar tu vientre? Algunos de ellos son los responsables incluso de los gases intestinales, los eructos y el dolor abdominal luego de una copiosa cena.

Los alimentos que provocan un sobreesfuerzo digestivo

1. Grasas. Los alimentos ricos en grasas como los fritos no solo aumentan el riesgo de obesidad, hipercolesterolemia y problemas vasculares, sino que también pueden ser los responsables de tu inflamación abdominal. Lo que sucede es que las grasas ralentizan el proceso digestivo haciendo que el organismo tarde más en procesar los nutrientes de la cena. Como resultado, se producen un sobreesfuerzo digestivo que inflama el vientre y genera sensación de pesadez.

2. Crucíferas. Las verduras crucíferas como la coliflor, el repollo, la col y el brócoli tienen rafinosa, un polisacárido muy difícil de digerir que al entrar en contacto con las bacterias intestinales se fermenta. Además, poseen una importante cantidad de fibra que unido a su efecto fermentado genera molestos gases y una incómoda inflamación abdominal que puede ser muy difícil de eliminar, sobre todo cuando se consumen verduras crucíferas con frecuencia.

3. Sal. La sal es uno de los alimentos que aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial y problemas cardiacos. Pero, lo que muchos desconocen es que la sal común, como la conocemos, es en realidad cloruro de sodio, un químico que consumido en exceso, puede provocar retención de líquido en el cuerpo. De hecho, si utilizas demasiada sal en la comida puedes sufrir de inflamación en el vientre.

4. Lácteos. La leche no solo deberían evitarla las personas que padecen intolerancia a la lactosa, sino también aquellos que tienen digestiones lentas. El problema es que a medida que envejecemos las enzimas estomacales que se necesitan para digerir la leche se van extinguiendo y por tanto, cada vez es más difícil digerirla. Como resultado, después de consumir leche o sus derivados puedes tener digestiones más pesadas, cólicos, diarreas e inflamación abdominal.

5. Frijoles. Se trata de un alimento muy nutritivo con altos niveles de proteína vegetal que también es rico en polisacáridos. Los polisacáridos suelen ser muy difíciles de digerir y cuando se consumen en exceso o con frecuencia pueden provocar gases intestinales, problemas digestivos e inflamación en el vientre. Para evitar estos riesgos lo mejor es cocer bien los frijoles y no excederse en su consumo.

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