Anorexia – Síntomas, consecuencias, tratamiento

En la época en que el culto por el cuerpo y la delgadez es la norma, cobran relevancia dos trastornos alimenticios que pueden provocar la muerte.

La bulimia y la anorexia nerviosa son trastornos alimenticios que están estrechamente vinculados con el culto por el cuerpo perfecto, por la delgadez extrema, por la belleza y la perfección que parecen ser, en esta época, lo único verdaderamente importante.

Los cánones actuales de belleza fomentan la figura de una mujer joven, delgada, hermosa y rechazan terminantemente la gordura, la obesidad, la que no tiene lugar en los medios masivos de comunicación.

Es así que las adolescentes añoran ser aceptadas socialmente y para ello se autoflagelan, sometiéndose a severas dietas, ayunos excesivos, ejercicio excesivo, purgas, etc.

Según datos obtenidos de una encuesta efectuada en los Estados unidos, un 93% de las mujeres están desconformes e inquietas por su apariencia física y hacen de todo para mejorarla.

Según muchas estadísticas aproximadamente el 90% de las personas que padecen estos trastornos alimentarios son mujeres de entre14 y 18 años, pese a lo que hay un franco descenso hacia niñas cada vez más pequeñas. Si bien también afecta a los varones el porcentaje es mucho menor la proporción es de 9 a 1.

Anorexia nerviosa

La anorexia es un trastorno alimenticio referente a los comportamientos relacionados con la alimentación, en el cual quienes la padecen pasan gran parte de su tiempo pendientes de lo que comen, de las calorías que tiene lo que ingieren, del ejercicio que hacen para cuidarse, etc. La principal preocupación y obsesión de estas personas radica en comer y en engordar. Tienen una imagen distorsionada de su cuerpo y se ven siempre gordas por más que estén sumamente delgadas y por debajo de su peso. Por eso, es que comienzan una carrera alocada en busca de adelgazar, sometiéndose a dietas súper restrictivas a ayunos, etc.

Entre el 90 y el 95% de las personas que padecen de anorexia nerviosa son mujeres. Los comienzos, en general, se ubican en la adolescencia (entre los 14 y los 18 años, aunque puede empezar a los 12) y menos habitualmente en la adultez. Afecta fundamentalmente a las adolescentes de clase media, media-alta y alta. La enfermedad puede ser leve y pasajera o severa y perdurable. La tasa de casos que terminan en la muerte se ubica entre el 10 y el 20%, pero estos datos son difíciles de precisar, ya que en general los casos más leves posiblemente no son diagnosticados y pasan inadvertidos.

Las personas con anorexia nerviosa puede perder entre un 15 y un 50% del peso corporal y la enfermedad se asocia, habitualmente, con problemas psicológicos serios que pueden producir cambios comportamentales, emocionales y una estigmatización del cuerpo.

Causas

Si bien la causa de la anorexia es desconocida, hay una serie de factores socioculturales o cierta vulnerabilidad biológica que pueden desencadenarla. Entre ellos:

  • Antecedentes familiares de obesidad
  • Ser o haber sido obeso
  • Acontecimientos traumáticos
  • Muerte o enfermedad de un familiar o persona querida
  • Frustraciones escolares
  • Separación de los padres
  • Accidentes
  • Distanciamiento del hogar paterno

Síntomas más comunes:

  • Miedo constante a engordar aunque se esté por debajo del peso normal mínimo acorde a la altura y la edad
  • Distorsión de la imagen corporal (del peso y de la figura)
  • Ingesta alimenticia muy escasa o realización de dietas sumamente estrictas
  • Sentirse y verse gorda aunque se esté muy delgada
  • Sentirse culpable luego de ingerir algún alimento
  • Amenorrea (ausencia de la menstruación por lo menos durante tres períodos)
  • Pérdida excesiva de peso en muy poco tiempo
  • Práctica excesiva de ejercicio físico y/o hiperactividad
  • Utilización de laxantes y/o diuréticos para bajar y/o mantener el peso
  • Cambios abruptos de humor (melancolía, alegría, irritabilidad, insomnio)
  • Demasiada sensibilidad al fío
  • Síntomas de debilidad por inanición
  • Algunas características comunes a las personas que padecen anorexia nerviosa son: control obsesivo y excesivo de la cantidad de alimentos que ingieren, conteo de las calorías de los mismos, ayunos prolongados, muchas horas de ejercicio físico compulsivo y consumo de purgantes (diuréticos y/o laxantes) luego de comer

Consecuencias

  • Amenorrea: La pérdida de la menstruación es uno de los indicios más claros de anorexia nerviosa y reasocia con la presencia de osteoporosis
  • Alteraciones en el tamaño y el funcionar del corazón: muchas chicas con anorexia tienen un corazón muchísimo más pequeño que el correspondería a su edad. La cardiopatía es la causa de muerte más frecuente entre las anoréxicas severas
  • Úlcera estomacal y de esófago
  • Anemia
  • Caída del pelo
  • Problemas dentales
  • Uñas quebradizas
  • Bajísimo rendimiento intelectual y desempeño físico
  • Sequedad, deshidratación de la piel
  • Crecimiento excesivo del vello
  • Problemas de relacionamiento sexual
  • Relaciones afectivas dificultosas
  • Riesgo de paro cardíaco a causa de la falta de potasio
  • Baja temperatura corporal
  • Disminución de la presión arterial
  • Problemas sanguíneos
  • Problemas neurológicos
  • Problemas gastrointestinales: estreñimiento crónico
  • Desajustes de electrolito
  • Riesgo de muerte: la tasa de mortalidad ronda entre el 4 y el 20% y aumenta cuando el peso es menor al 60% del normal

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza teniendo en cuenta la notoria pérdida de peso (por lo menos un 15% del peso corporal) y los síntomas característicos de la enfermedad como ser: el temor a engordar, la amenorrea, el negar la enfermedad.

Tratamiento

Principalmente el tratamiento lo que busca es mejorar el aspecto nutricional y el psicológico del paciente. Lo más urgente es recuperar el peso del enfermo ya que de lo contrario puede existir riesgo de muerte en los casos más extremos. Sin embargo, sólo esto no significa que el paciente se cure, deben tratarse los problemas psiquiátricos de fondo.

La detección temprana de la enfermedad, la coordinación entre los distintos servicios sanitarios (nutricionista, psiquiatra, médicos, etc.) y el tratamiento y posterior seguimiento ambulatorio son sumamente importantes para un tratamiento efectivo. En general, se busca evitar la internación (cuando la enfermedad se detecta precozmente, no hay episodios de bulimia y hay apoyo y contención familiar), ya que al ser bastante largas, los pacientes se desconectan mucho de su entorno social y esto suele ser perjudicial, salvo que sea estrictamente indispensable como en los siguientes casos:

  • Severa desnutrición y disminución de los signos vitales
  • Cuando existen graves desordenes psíquicos
  • Cuando las relaciones familiares se hacen muy difíciles, insostenibles y es preferible aislar al enfermo

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