Tratamiento eficaz del prolapso ¿se puede revertir y mejorar?


Sí, se pueden mejorar los síntomas de un prolapso.


Sí, se puede seguir un tratamiento para el prolapso sin cirugía y sin efectos secundarios perjudiciales.


Sí, se puede incluso revertir y evitar la cirugía, dependiendo del grado de prolapso.

En el “peor” de los casos, cuando no se consigue revertir porque se sufre un grado de prolapso elevado, los consejos que te vamos a presentar aquí te van a ayudar a que, al menos, no empeore y vaya a más o, si ya has pasado por una cirugía, te beneficiarás trabajando para evitar pasar de nuevo por el quirófano, una circunstancia bastante frecuente, desafortunadamente.

Cuando se recibe un diagnóstico de prolapso, la sensación de angustia y shock en la mujer que lo padece es bastante frecuente, por ello, hay que aprender a manejar la situación y poner todos los medios a nuestro alcance para intentar la mejoría y evitar el empeoramiento.

Ya vimos en la publicasiòn anterior qué es un prolapso y qué síntomas presenta.

En general, un prolapso es la consecuencia de tener unos músculos del suelo pélvico debilitados, ya sea por:

Un traumatismo como el parto, la causa más frecuente.
Una hiperpresión ejercida sobre estos músculos de manera continuada, como lo hacen el estreñimiento o la tos crónica.
El impacto repetitivo que pueden provocar determinados deportes como el tenis o el running, etc…
Otros factores fisiológicos, genéticos o patológicos, como la presencia de un tumor o la carencia de estrógenos, unas hormonas que, entre otras funciones, ayudan a mantener el tono de los músculos.
Bajo estas circunstancias, a los tejidos de los músculos del suelo pélvico les ocurre lo mismo que a un elástico o goma cuando estiramos en exceso, esto es, se deforman y se distienden de tal manera que pierden su capacidad de volver a su lugar y longitud previa.

En este estado de sobre-estiramiento y pérdida de tono y tensión, estos músculos ya no podrán sostener en su lugar habitual a las vísceras contenidas en el abdomen y la pelvis, es decir, el útero, la vejiga o el recto, y éstas acabarán cayendo e incluso saliendo al exterior a través de la vagina o el ano.

Cuando un músculo está debilitado y este es el motivo que origina otras disfunciones, parece obvio que el primer tratamiento que debemos afrontar es el fortalecimiento de ese músculo.

Pues así es, en efecto. Los dos principales abordajes del prolapso son el entrenamiento y fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico y la corrección de los factores y hábitos de vida perjudiciales para estos músculos.

Entrenamiento de los músculos del suelo pélvico
Existen muchos estudios que demuestran los efectos beneficiosos que el entrenamiento de los músculos del periné ejerce sobre la salud del suelo pélvico, la vida sexual y otros aspectos como la autoestima y la calidad de vida en general tanto de la mujer como del hombre.

No solamente ejercicios de Kegel

Cuando hablamos de entrenamiento del suelo pélvico no nos referimos a los ejercicios de Kegel de manera aislada y exclusiva.

Los ejercicios de Kegel se centran en una parte muy pequeña del conjunto de músculos que actúan de manera coordinada e interrelacionada en el buen funcionamiento del suelo pélvico: los abdominales profundos, el transverso abdominal, el diafragma, los multífidos.

¡Activa tu core!

Para que los músculos del suelo pélvico logren fortalecerse de manera eficaz debemos ejercitar todo ese conjunto de elementos que lo forman. Es lo que llamamos el core, que te explicamos en este post, donde además te enseñamos cómo activarlo para potenciar los efectos beneficiosos de los ejercicios de Kegel.


Practica abdominales hipopresivos

La gimnasia abdominal hipopresiva es otra manera de activar y entrenar todo el conjunto de músculos que actúan de manera coordinada para el buen funcionamiento del suelo pélvico.

Como ya comentamos, esta gimnasia se basa en la ejecución de posturas y movimientos que, puestos en práctica de manera correcta y supervisada por un profesional, logran una tonificación de la musculatura abdominal profunda y del periné.

Este tipo de gimnasia parece estar demostrando su eficacia también en la mejoría de los síntomas de prolapso, ya que al practicar estos ejercicios se produce no sólo un fortalecimiento de todo el core, sino también una mayor irrigación sanguínea y, por lo tanto, una descongestión de la zona donde hay un prolapso.

Corrección de factores y hábitos perjudiciales para el suelo pélvico en general y el prolapso en particular
De poco o de nada nos servirá entrenar durísimo nuestro suelo pélvico por un lado si, por el otro, seguimos manteniendo hábitos que le perjudican y debilitan.

Para mejorar el estado de un prolapso no basta con ejercitar y fortalecer los músculos encargados de sostener las vísceras de la pelvis. Debemos corregir también todos aquellos factores que inciden negativamente sobre el suelo pélvico y pueden provocar el empeoramiento de un prolapso.

Prestar especial atención a la corrección postural

Tanto cuando permanezcas de pie como cuando estés sentada, una postura correcta y una alineación adecuada de la espalda garantizan la interacción correcta y coordinada de todos los elementos del core: activa los músculos profundos del abdomen, libera de presión extra tu suelo pélvico, permite la relajación del diafragma y una respiración más profunda.

Poner en práctica la técnica y postura seguras para ir al baño

Evita empujar de manera brusca y aguantar la respiración.

Lo ideal es una posición casi en cuclillas, con las rodillas flexionadas por encima de 90º, manteniendo la espalda elongada e inclinando el tronco ligeramente hacia delante al mismo tiempo que permites que el aire salga por tu boca, asegurándote de que no tienes la glotis cerrada. También puedes soplar, cantar o simplemente hablar.

Tratar y prevenir el origen de la tos continua o crónica

Si es debida al tabaco, ya tienes otro motivo, por si tenías pocos, para dejarlo.

Prestar atención al estreñimiento y buscar un tratamiento para superarlo

Ya hemos comentado con anterioridad que el estreñimiento es uno de los factores que más perjudican los músculos del suelo pélvico ya que les someten a una hiperpresión brusca y continua día tras día.

Evitar levantar peso con frecuencia

Si debes hacerlo habitualmente por motivos de trabajo u otros, al menos, usa una técnica segura tanto para tu espalda como para tu suelo pélvico manteniendo tu espalda recta, los músculos del suelo pélvico y del transverso contraídos y nunca manteniendo la respiración durante la elevación del objeto pesado.

Evitar el sobrepeso

Sí, efectivamente, otro motivo más para estar delgadas.

El sobrepeso es una carga extra que tiene que soportar nuestro suelo pélvico y si éste ya está debilitado y no es capaz de sostener las vísceras de la pelvis no debemos exigirle más esfuerzo.

Evitar los ejercicios hiperpresivos y de alto impacto

Este tipo de deportes, como running, tenis o Crossfit, tienen un impacto directo sobre el suelo pélvico, que tendría que estar muy entrenado y fuerte para evitar acabar sufriendo una disfunción, pero si en tu caso ya sufres un prolapso intenta sustituir su práctica por la de otros deportes menos agresivos: caminar a buen ritmo, nadar, ciclismo, etc.

Evitar la ropa ajustada

Evita la ropa ceñida y apretada que provoca una presión innecesaria hacia abajo de todo el contenido del abdomen contra el suelo pélvico.

Si tienes un prolapso sabrás perfectamente cuál es el efecto que provoca este tipo de prendas.

Pregunta a tu especialista si debes usar un pesario

Los pesarios son unos dispositivos que ayudan a mejorar los síntomas del prolapso subiendo las paredes de la vagina y ayudando a soportar la vejiga, el recto y el útero, manteniendo en su interior el tejido prolapsado.
 multitud de formas y tamaños diseñados para tratar los diferentes tipos y grados de prolapso. Deberás consultar con tu especialista si son beneficiosos en tu caso concreto y qué tamaño y forma es la más adecuada para ti.

Consulta con tu ginecólogo el uso de estrógenos

Hay estudios que avalan el tratamiento con estrógenos para mejorar la calidad de los tejidos vaginales y pélvicos, aumentando su consistencia y tono, en el tratamiento de los síntomas del prolapso, como ayuda para que otros tratamientos del prolapso, como el uso de pesarios, sean más efectivos, o bien se reduzcan algunos efectos adversos (úlceras, infecciones, etc.).

Debes consultar con tu especialista si en tu caso concreto este tratamiento está recomendado.

Como te decíamos al principio de este post, esta serie de consejos pretenden ayudarte a manejar un prolapso, evitar que empeore y, puesto que no tienen efectos secundarios adversos, en muchas ocasiones mejorarán los síntomas e incluso podrían ayudar a revertirlo, dependiendo del grado de prolapso.

Desafortunadamente, parece demostrado que tras la intervención quirúrgica de un prolapso hay bastantes posibilidades de tener que repetirla en un futuro, además, con la edad también parece demostrada la tendencia a que un prolapso empeore, así que, consulta con tu especialista y empieza a poner en práctica los consejos que te ofrecemos.

¿Tienes alguna duda? Déjanos un comentario y, si quieres que escribamos sobre algún tema concreto, mándanos un mensaje. Muchos de nuestros posts los escribimos tras las dudas que nos hacéis llegar.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*