El herpes en 20 preguntas


El herpes sigue siendo un tema tabú del que nos cuesta demasiado hablar. El malestar que lo rodea representa un freno en la transmisión de la información sobre este virus. A continuación, respondemos a las preguntas más frecuentes sobre el herpes.
Herpes: 20 preguntas frequentes

Índice

  1. ¿Es una micosis?
  2. ¿Cómo se contrae el herpes genital?
  3. ¿Cuáles son los síntomas del herpes genital?
  4. ¿Cómo evitar el contagio?
  5. ¿El herpes se puede curar?

¿Qué es el herpes? ¿Un virus, un hongo o un microbio?

El herpes es un virus que se queda de por vida en el organismo, es decir, una vez congiados, seremos portadores toda la vida. Dentro del herpes simple existe un tipo de virus denominado herpes labial (HSV1) y otro llamado herpes genital (HSV2). A veces, el herpes puede ocasionar ciertos síntomas como vesículas o úlceras dolorosas, a menudo llamadas “calenturas” o “pupas”.
Como toda enfermedad viral, el herpes es muy contagioso. Se estima que entre un 20 y un 30% de la población adulta en los países del norte de Europa y Estados Unidos y que entre el 10 y el 15% de la población adulta en los países mediterráneos, como España, padece herpes. Los especialistas aseguran que un 15% de la población sufrirá algún episodio de herpes genital durante su vida. No olvidemos que es una enfermedad de transmisión sexual.

¿Es una micosis?

No. No es una micosis porque el herpes no está causado por un hongo, sino por un virus. Sin embargo, el herpes genital se puede confundir con una micosis porque los síntomas son parecidos: picores, escozores…
Así pues, es importante consultar con el médico; tan solo él podrá establecer un diagnóstico fiable.

Sufro una micosis reincidente que no responde a ningún tratamiento. ¿Es posible que se trate de un herpes genital?
El herpes genital y la micosis son dos patologías que a menudo suelen relacionarse. El herpes puede actuar como puerta de entrada a otras infecciones y favorecer la instalación de una candidiasis (micosis provocada por un hongo denominado cándida).
Los síntomas clínicos de ambas patologías son tan parecidos que es habitual confundirlos. Así pues, es posible. Consúltalo con el médico.

¿Cómo se contrae el herpes genital?

El herpes genital es una enfermedad de transmisión sexual. El contagio suele producirse al mantener relaciones sexuales con una persona portadora de este virus. El mero contacto con la piel o los órganos genitales basta para transmitir la enfermedad.

¿Cuándo he podido contraerlo? ¿Soy contagioso?

Puedes haber contraído el herpes hace tiempo por una persona portadora del virus y no haber mostrado ningún síntoma en varios años.
El herpes es una enfermedad de transmisión sexual muy contagiosa. De hecho, el riesgo de contagio es mayor si la pareja sexual sufre los síntomas de esta patología. Sin embargo, el riesgo no desaparece si la pareja no tiene síntomas aparentes pero es sensible a sufrir la enfermedad. Así pues se recomienda siempre el uso del preservativo. En periodos de crisis, la abstinencia es la mejor protección.

¿El herpes está ligado a la higiene?

No, el virus no se contrae por malos hábitos de higiene. Tan solo se contrae si se mantienen relaciones sexuales con una persona portadora del virus. No obstante, si eres portador del virus, debes tener una higiene muy estricta: tu médico te facilitará algunos consejos prácticos, como lavarse las manos, evitar el contacto con los ojos, no humedecer las lentillas con saliva, etcétera.

¿Cuáles son los modos de contagio?

El virus se transmite por contacto directo entre la piel y las mucosas, de modo que el modo de contagio más habitual es mediante relaciones sexuales. Sin embargo, también se puede transmitir a través del contacto directo de la piel con los órganos genitales, es decir en relaciones sexuales, pero también cuando se practica sexo oral o anal.
El virus no está en el esperma. El contacto directo con la piel y las mucosas durante la relación sexual es el único responsable de la transmisión del virus.
El sujeto portador del virus HSV1 no solo puede excretar el virus durante las “crisis” de herpes labial, sino también de un modo asintomático (es decir, sin signos clínicos): el virus está en la saliva. Este sujeto puede transmitir perfectamente el virus mediante un beso, por ejemplo.

¿Qué prácticas sexuales están autorizadas durante las crisis de herpes labial y genital?

Si tu pareja presenta una crisis de herpes labial
La transmisión del virus se realiza por contacto directo entre la piel y las mucosas, de forma que puedes contagiarte por un beso o por una práctica de sexo oral.
Si tu pareja presenta una crisis de herpes genital
Puedes contraer la enfermedad si mantienes relaciones sexuales, practicas sexo oral o sexo anal. Se recomienda abstinencia. El uso del preservativo no protege por completo las zonas sensibles.

En el caso de una pareja estable, ¿es obligatorio el uso del preservativo entre las crisis de herpes genital?

Para saberlo, consúltalo con el médico. Se encargará de pedir un simple análisis a la persona de la pareja que nunca ha mostrado síntomas de herpes genital. Este serio diagnóstico permite saber si la persona es portadora del virus del herpes o no. Si el resultado es positivo, no será necesario el uso de preservativos.

¿Cuáles son los síntomas del herpes genital?

El herpes genital tiene síntomas, como picores, sensación de ardor y de escozor. También es posible sentir dolor al orinar. En una segunda etapa, aparecen pequeñas ampollas que al romperse provocan heridas que pueden resultar muy dolorosas. Se forma una costra que cae sin dejar ninguna cicatriz.
Es recomendable acudir al médico desde la aparición de los primero síntomas para poder establecer un diagnóstico preciso y recetar un tratamiento adaptado.

¿La enfermedad puede volver a aparecer?

Sí, el virus permanece de por vida en el organismo así que es frecuente sufrir brotes de herpes.
Las crisis reaparecen casi siempre en el mismo lugar y suelen seguir un ritmo variable. En realidad, menos del 10% de las personas presentan síntomas a lo largo de su vida. El médico podrá aconsejarte tratamientos que permiten evitar dichos síntomas (o al menos espaciarlos en el tiempo).

En el caso de una mujer embarazada portadora del HSV2, ¿cómo limitar los riesgos de contagio al bebé?

En primer lugar, si alguna vez has sufrido los síntomas de un herpes, es necesario que informes a tu médico desde el inicio del embarazo. Después, durante todo el embarazo, es aconsejable controlar cualquier molestia que pueda afectar a los órganos sexuales (picores, escozores), para poder actuar rápidamente ante un brote.
Si aparecen síntomas, consulta enseguida con el médico para que te recete un tratamiento adaptado.

¿La lesión puede desplazarse?

Lo más habitual es que el herpes reaparezca en el mismo lugar que el brote anterior, ya sea un herpes labial o genital. En cambio, se puede producir una auto-inoculación: uno se puede contagiar a sí mismo en otro lugar del cuerpo, como el ojo, el dedo…


¿Qué análisis debo hacer para confirmar un herpes genital?

En caso de sospecha de herpes genital, es imprescindible que consultes con el médico desde la aparición de los primeros síntomas, si es posible. El análisis de las lesiones permitirá al médico diagnosticar el herpes.
Podrá confirmar este diagnóstico (sobre todo si se trata de los primeros síntomas) haciéndote una analítica de sangre o enviando a laboratorio una muestra de tejido. No temas, son pruebas sencillas y rápidas.

¿Cómo evitar el contagio?

El virus suele transmitirse por vía sexual. Se aconseja abstenerse de toda relación sexual si la pareja sufre un brote de herpes. Sin embargo, tienes que saber que, aunque tu pareja no muestre síntomas, existe igualmente riesgo de contagio, así que es fundamental utilizar preservativo.
El preservativo solo protegerá si las lesiones están en el órgano sexual en sí. Si el herpes se manifiesta en zonas cercanas a los órganos sexuales (zonas que no cubre el preservativo), no habrá ninguna protección, así que existe el riesgo de contagio.

¿El herpes se puede curar?

Es imposible eliminar definitivamente el virus del organismo, pero existen tratamientos eficaces que disminuyen el dolor, aceleran la cicatrización y reducen la excreción del virus y su contagio.
El médico te recetará el tratamiento que mejor se adapte a ti y te dará consejos que pueden ayudarte a convivir mejor con la enfermedad. Acude a la consulta acompañado de tu pareja.

¿Cómo evitar los brotes de herpes?

Hay ciertas circunstancias que favorecen las crisis, como el sol, el estrés, el cansancio… Así pues, es necesario tratar de determinar estos factores y reducirlos.
Por otro lado, consulta con el médico, ya que existen tratamientos que, recetados antes o durante este tipo de factores, permiten evitar o espaciar los síntomas y reducir su intensidad.

¿Existe una vacuna o medicamentos alternativos eficaces contra el herpes?

No, a día de hoy no podemos decir que existe una vacuna contra el herpes. Sin embargo, varias vacunas y microbicidas están en fase de estudio y podrían estar disponibles en algunos años.
La homeopatía, la fitoterapia, la aromaterapia y otros métodos no han demostrado, hasta hoy, ninguna efectividad de forma científica.

¿Es necesario pedirle a mi pareja que se haga una prueba, como por ejemplo la prueba del SIDA?

Si tu pareja nunca ha sufrido un herpes genital, su médico le pedirá un sencillo análisis de sangre. Este análisis permitirá afirmar si la persona es portadora del virus y definir el tipo (I o II).

¿Cómo funcionan los medicamentos contra el herpes?

Los tratamientos antivirales bloquean la multiplicación del virus impidiendo su progresión en el organismo, pero el virus siempre estará latente en el ganglio.

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